Martin's profileDe COLORES !!!!!!!PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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August 13 50 años salvándonos la vidaEl cinturón de seguridad, el sistema de seguridad pasiva más efectivo, celebra este jueves sus 50 años de existencia, un periodo en el que ha evitado la muerte en accidentes de tráfico de más de un millón de personas. El primer vehículo de la historia equipado con este sistema de seguridad, un Volvo PV544, fue entregado el 13 de agosto de 1959 a un concesionario de la localidad sueca de Kristianstad, recordó hoy el Consejo Europeo para la Seguridad en el Transporte (ETSC, en inglés). Cuatro días después, el ingeniero Nils Ivar Bohlin, originario de ese país escandinavo, presentó la patente de su invento: el cinturón de tres puntos de anclaje. Sin embargo, la patente fue liberada poco después, por lo que el sistema se generalizó rápidamente. El Pan de Cristo ....Léelo en silencio, por favor El siguiente es el relato verídico de un hombre llamado Víctor. Al cabo de meses de encontrarse sin trabajo, se vio obligado a recurrir a la mendicidad para sobrevivir, cosa que detestaba profundamente. Una fría tarde de invierno se encontraba en las inmediaciones de un club privado cuando observó a un hombre y su esposa que entraban al mismo. Víctor le pidió al hombre unas monedas para poder comprarse algo de comer. - Lo siento, amigo, pero no tengo nada de cambio -replicó éste. La mujer, que oyó la conversación, preguntó: - ¿Qué quería ese pobre hombre? - Dinero para una comida. Dijo que tenía hambre -respondió su marido. - Lorenzo, no podemos entrar a comer una comida suntuosa que no necesitamos y ¡Dejar a un hombre hambriento aquí afuera! - Hoy en día hay un mendigo en cada esquina! Seguro que quiere el dinero para beber. -¡Yo tengo un poco de cambio! Le daré algo. Aunque Víctor estaba de espaldas a ellos, oyó todo lo que dijeron, avergonzado, quería alejarse corriendo de allí, pero en ese momento oyó la amable voz de la mujer que le decía: - Aquí tiene unas monedas. Consígase algo de comer, aunque la situación está difícil, no pierda las esperanzas. En alguna parte hay un empleo para usted. Espero que pronto lo encuentre. -¡Muchas gracias, señora! Me ha dado usted ocasión de comenzar de nuevo y me ha ayudado a cobrar ánimo. Jamás olvidaré su gentileza. -Estará usted comiendo El Pan de Cristo! Compártalo -dijo ella con una cálida sonrisa dirigida más bien a un hombre y no a un mendigo. Víctor sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo, encontró un lugar barato donde comer, gastó la mitad de lo que la señora le había dado y resolvío guardar lo que le sobraba para otro día, comería el pan de Cristo dos días. Una vez más, aquella descarga eléctrica corría por su interior. ¡El Pan de Cristo! -¡Un momento! -pensó-. No puedo guardarme el pan de Cristo solamente para mí mismo. Le parecía estar escuchando el eco de un viejo himno que había aprendido en la escuela dominical. En ese momento pasó a su lado un anciano. -Quizás ese pobre anciano tenga hambre -pensó-. Tengo que compartir el pan de Cristo. - Oiga -exclamó Víctor-. ¿Le gustaría entrar y comerse una buena comida? El viejo se dio vuelta y lo miró con descreimiento. - ¿Habla usted en serio, amigo? El hombre no daba crédito a su buena fortuna hasta que se sentó a una mesa cubierta con un hule y le pusieron delante un plato de guiso caliente. Durante la cena, Víctor notó que el hombre envolvía un pedazo de pan en su servilleta de papel. - ¿Está guardando un poco para mañana? -le preguntó. - No, no. Es que hay un chico que conozco por donde suelo frecuentar, la ha pasado mal últimamente y estaba llorando cuando lo dejé, tenía hambre. Le voy a llevar el pan. - El Pan de Cristo!. Recordó nuevamente las palabras de la mujer y tuvo la extraña sensación de que había un tercer Convidado sentado a aquella mesa. A lo lejos las campanas de una iglesia parecían entonar a los dos el viejo himno que le había sonado antes en la cabeza. Los dos hombres llevaron el pan al niño hambriento, que comenzó a engullírselo. De golpe se detuvo y llamó a un perro, un perro perdido y asustado. - Aquí tienes, perrito. Te doy la mitad -dijo el niño. El Pan de Cristo alcanzará también para ti. El niño había cambiado totalmente de semblante. Se puso de pie y comenzó a vender el periódico con entusiasmo. - Hasta luego -dijo Víctor al viejo-. En alguna parte hay un empleo para usted. Pronto dará con el. No desespere. - ¿Sabe? -su voz se tornó en un susurró-. Esto que hemos comido es el Pan de Cristo. Una señora me lo dijo cuando me dio aquellas monedas para comprarlo. El futuro nos deparará algo bueno! Al alejarse el viejo, Víctor se dio vuelta y se encontró con el perro que le olfateaba la pierna. Se agachó para acariciarlo y descubrió que tenía un collar que llevaba grabado el nombre del dueño. Víctor recorrió el largo camino hasta la casa del dueño del perro y llamó a la puerta. Al salir éste y ver que había encontrado a su perro, se puso contentísimo, de golpe la expresión de su rostro se tornó seria. Estaba por reprocharle a Víctor que seguramente había robado el perro para cobrar la recompensa, pero no lo hizo, Víctor ostentaba un cierto aire de dignidad que lo detuvo. En cambio dijo: - En el periódico vespertino de ayer ofrecí una recompensa. ¡Aquí tiene! Víctor miró el billete medio aturdido. - No puedo aceptarlo -dijo quedamente-. Solo quería hacerle un bien al perro. - Téngalo! Para mi lo que usted hizo vale mucho más que eso, le interesará un empleo? Venga a mi oficina mañana, me hace mucha falta una persona íntegra como usted. Al volver a emprender Víctor la caminata por la avenida, aquel viejo himno que recordaba de su niñez volvió a sonarle en el alma, se titulaba: 'Parte el Pan de Vida'... 'NO OS CANSEIS DE DAR, PERO NO DEIS LAS SOBRAS, DAD HASTA SENTIRLO, HASTA QUE DUELA'. QUE EL SEÑOR NOS CONCEDA LA GRACIA DE TOMAR NUESTRA CRUZ Y SEGUIRLO, AUNQUE DUELA. AHORA, SI LO DESEAS, COMPARTE ESTO CON LOS DEMAS, 'EL PAN DE CRISTO'..... YO YA LO HICE. ESPERO QUE SIRVA DE ALGO EN TU VIDA... ¡QUE DIOS LOS BENDIGA SIEMPRE...!! ! August 05 DILEMA DE CADA AÑOPadres sin dinero y precios de libros y uniformes caros Escrito por: Lusbania Santos (lusbaniasantos@gmail.com)
SANTIAGO. Para Martha Rosario la cuenta regresiva inició el pasado sábado, ya que a dos semanas para la apertura del año escolar, esta abuela, responsable de la educación de cuatro nietos, aún no sabe dónde conseguir dinero para comprar los útiles escolares. El drama de esta empleada municipal con salario mínimo, es el miles de familias de escasos recursos económicos que cada inicio de docencia es un “dolor de cabeza”. La Secretaría de Educación dispuso que el año escolar 2009-2010 inicie el 17 de este mes. Ese día los estudiantes de todo el país deberán presentarse a las escuelas uniformados y con sus útiles escolares. En esta ciudad esto se ha convertido en una preocupación de miles de familias quienes a la fecha no han podido comprar los útiles escolares y aún sin esperanza, por lo que temen no poder conseguir el dinero para comprarlos antes de esa fecha. El inicio del año escolar se ha convertido sin lugar a dudas en un dolor de cabeza para miles de familias en esta ciudad. “No sólo son los cuadernos, mochila y los demás útiles, es también el pasaje, la merienda, los trabajos y otras cosas que se suman en el camino” afirman. Mientras que las autoridades de Educación reiteran incesantemente que la educación es lo único que garantiza una mejoría social y que es la base del desarrollo de los pueblos. Cierto pero... Las familias pobres atraviesan un proceso de desesperación por querer ayudar a sus hijos y no contar con los recursos para lograrlo. Según encargados de puntos comerciales donde se venden útiles escolares, por el precio a los que se están exhibiendo estos artículos, cada familia debe disponer de aproximadamente RD$ 2,500 para preparar a cada estudiante para su retorno a una escuela pública. Asimismo dijeron que se ha experimentado una reducción en la compra de útiles escolares a la fecha en comparación con años pasados. En este sentido, la directora Regional de educación en esta ciudad, Isabel Ureña, sostuvo que se entregarán mochilas y útiles escolares a los estudiantes, pero será el mismo día en que se inicia la docencia. Esta información ofrecida por esa funcionaria al parecer no es una pastilla para el dolor de cabeza de los padres. “Eso no es solución, tenemos que saber con qué contamos. No puedo enviar a mis hijos sin nada a la escuela, ¿y si no le toca” la repartición de los útiles afirmaron algunos padres al punto de la desesperación. Preparación En otro orden, Ureña sostuvo que las escuelas de la ciudad ya están listas para recibir a los estudiantes al indicar que durante las vacaciones se inició una jornada de pintura y remodelación en distintos centros educativos de Santiago. Para el lunes 17 se anunció el acto de inicio de docencia en el liceo técnico Profesor Juan Bosch y Gaviño de la ciudad, que contará con la presencia del Secretario de educación, licenciado Melanio Paredes. Sin embargo, cientos de familias temen que sus hijos no asistirán a este acto y mucho menos a la escuela este año. August 04 Una carta que jamas sera leidaSeñores funcionarios del Gobierno de la República Dominicana, Les escribo desde mi escritorio, no perdón desde la mesa de la cocina porque mi presupuesto no me da para comprarme un escritorio, donde la brisa entra por la ventana ya que los abanicos no prenden debido a la falta de energía eléctrica y donde gracias a Dios puedo hacer malabares para pagar un servicio de internet sin tener que dejar de comer una de las comidas diarias. Estoy ubicada en un barrio donde el pan de cada día son los apagones, los policías corruptos, las quejas por el alza de la canasta familiar y una que otra pelea debido al stress y desesperación. No les escribo para que me resuelvan la presente situación en la que vivimos mis vecinos y yo, ni que para que donen algo a una institución benéfica ni que patrocinen un Torneo deportivo. Les escribo es para preguntarles, porque a mí no me cabe en la cabeza todavía, si no les da un aunque sea un poco de vergüenza que se demuestre sus felonías en televisión nacional (Si aunque ustedes no lo crean muchos tenemos cable ya) y luego salir en cámaras como si nada? No le da como digo yo “cosita” saber que todo el pueblo ya no lo reconocerá como el Sr fulano o Mengano sino como el Ladrón de la Institución tal? No le causa tristeza que sus padres sepan la clase de persona que se le ha descubierto con todos esos fraudes? No le remuerde la conciencia al saber que el dinero que ustedes derrochan sin ningún tipo de reparo es el dinero sudado por el PUEBLO y el que puede ayudar que muuuuchos de los problemas de este país se resuelvan. Ni siquiera le voy a preguntar qué tal se siente que lo señalen cuando andan en la calle en sus mega jeepetas y súper carros y ni pensar que sentirán al defraudar gente que confió en ustedes para que tuvieran esos puestos. Robar no es solo brincar patios y llevarse las gallinas del vecino, ni tumbar carteras, ni asaltar. Delito no son solo los asesinatos, atracos, vender artículos ilegales. Señores ubíquense, no sean tan descarados de manejar el dinero del PUEBLO como les da la gana y malgastarlo, si porque comprar jeepetas, viajar a Europa, ponerle una botella a un familiar no lo deben considerar como parte del presupuesto nacional. No sean indolentes o no se acuerdan que una vez ustedes también fueron ese PUEBLO que sufre ahora, de los que se quejaban de la situación económica y de los mismos males que diariamente este pueblo sufre. No me vengan a decir que cuando fueron creciendo todo era color de rosa porque siempre ha habido crisis y huelgas (digo excepto cuando Trujillo) y estoy casi 100% segura que ustedes eran de los que decían “Si yo estuviera en el gobierno esto fuera diferente” pero cruel despertar que desde que “ya están en el gobierno” les vino una amnesia total. Incluir a sus familiares y amigos en las nominas que EL PUEBLO paga a base de los impuestos que le descuentan, además que según la ley tener más de 3 familiares directo es ilegal o sea que ya están incurriendo a un delito, no es ayudar al PUEBLO. El PUEBLO no lo integran sus 30 familiares y 50 amigos, ni siquiera pueden ser tomadas como muestras para estadísticas, o es que ustedes no ven, escuchan o leen noticias? Su PUEBLO ya se está hartando de que todos ustedes los pongan de relajo viendo como derrochan un dinero que puede servir para mejorar su situación. Se Despide: Alguien que se killo al ver el 4to programa de Nuria Piera desenmascarando la corrupción en la que vive su bella República Dominicana. August 03 Para mayores de 40Un artículo de Eduardo Galeano
(Para mayores de 40) Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco. No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables!
Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó tirar.
¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! (pañuelos lavables y repasador)
¡ Nooo ! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades..........entonces:
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Apilo como un viejo ridículo las bandejitas de espuma plástica de los pollos!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, platos y bandejas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las
que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de heladera tres veces.
¡ Nos están fastidiando ! ¡ Yo los descubrí ! ¡ Lo hacen adrede ! Todo se rompe,
se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de las Nike? ¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando sommiers casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y mientras: producimos más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que
en toda la historia de la humanidad...!
El que tenga menos de 40 años no va a creer esto: Cuando yo era niño,
por mi casa no pasaba el basurero ! !
¡Lo juro! ¡ Y tengo menos de... años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero,
a los patos o a los conejos ( y no estoy hablando del siglo XVII )
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos
y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban.
De 'por ahí' vengo yo. Y no es que haya sido mejor. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el "guarde, guarde, que alguna vez puede servir para algo", pasarse al 'compre y tire que ya se viene el modelo nuevo'.
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica
y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡ Toooodo !!! Lo que servía y lo que no.
Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡ Cómo guardábamos !
¡¡ Tooooodo lo guardábamos !!
¡¡Guardábamos las chapitas de los refrescos!! ¿Cómo para qué?
Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!
¡¡ Las cosas que usábamos !!: ruleros, ondulines y agujas de primus. Y las cosas que nunca usaríamos. Botones que perdían a sus camisas y carreteles que se quedaban sin hilo se iban amontonando en el tercer y en el cuarto cajón. Partes de lapiceras que algún día podíamos volver a precisar. Tubitos de plástico sin la tinta, tubitos de tinta sin el plástico, capuchones sin la lapicera, lapiceras sin el capuchón. Encendedores sin gas o encendedores que perdían el resorte. Resortes que perdían a su encendedor.
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar.
Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef,
por las dudas que alguna lata viniera sin su llave.
¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo
que algo viviera menos que un jazmín ,
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡ Los diarios !! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para poner en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡ Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne !!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los cuentagotas de los remedios por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos. Y las cajas de cigarros Richmond se volvían cinturones y posa-mates y los frasquitos de las inyecciones con tapitas de goma se amontonaban vaya a saber con qué intención, y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía 'éste es un 4 de bastos'.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de perchas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una percha.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos.
Así como hoy las nuevas generaciones deciden 'matarlos' apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡ ni a Walt Disney !!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: 'Cómase el helado y después tire la copita', nosotros dijimos que sí, pero,
¡¡ minga que la íbamos a tirar !! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos.
Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza.
Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡ Ah !! ¡¡ No lo voy a hacer !! pero...
Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables;
que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo y glamour.
Ésto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente
entregar a la 'bruja' como parte de pago de una señora con menos kilómetros
y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición
y corro el riesgo de que la 'bruja' me gane de mano y sea yo el entregado.
Hasta aquí Eduardo Galeano |
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